MUÉRDAGO DE LA SUERTE

La Navidad cada vez está más cerca y son numerosos los preparativos que tenemos que llevar a cabo antes de Nochebuena. Son muchos los invitados que vendrán a nuestro hogar a disfrutar de la familia, y por eso, nuestra casa debe estar adornada de manera ideal para una ocasión tan especial.

Si hay una decoración estrella en la Navidad, con permiso por supuesto del famosísimo pino navideño y la apreciada ponsetia, es el muérdago.
Sin embargo ¿sabemos de dónde viene esa costumbre de adornar con muérdago nuestras puertas y ventanas? Y, quizá más interesante, sobre todo para los románticos ¿de dónde viene la costumbre de besarse bajo sus verdes hojas en estas fechas?

Qué es el muérdago?
El muérdago -Viscum album- es una planta semiparásita que se caracteriza por sus tallos articulados y su coloración siempre verde. Su fruto es una baya pequeña de interior viscoso, que cuando madura es comestible.

El muérdago es muy habitual, sobre todo en los países anglosajones, como adorno navideño por toda la casa. Sobre alguna pared o ventana siempre encontraremos unas ramas de muérdago como símbolo a la buena suerte. 

Porqué se cuelga en las entradas de las casas?

Los celtas utilizaban esta planta para protegerse de la maldad, de las enfermedades, para curar heridas o para ayudar a las mujeres en la concepción.   
Lo consideraban además un símbolo de paz y un potente amuleto protector.
Con él se confeccionaban guirnaldas con las que se adornaban las puertas de las casas y que servían para proteger de espíritus maléficos y para evitar visitas indeseadas.                                                                                                  
Desde entonces se consideró el muérdago una defensa contra brujas y demonios, y se extendió la costumbre de colocar unas ramitas en las entradas de los hogares.

El beso bajo el muérdago: una tradición de Navidad
La tradición dice que la vinculación entre el muérdago y los besos surge del hecho de que la puerta de entrada a la casa es el lugar de intercambio de besos con las visitas. Se considera que trae buena suerte y se dice que el chico que sorprende a una chica bajo el muérdago puede besarla. Si el beso se produce en Nochebuena, la mujer besada encontrará el amor buscado o conservará el que ya tiene. Si el beso se produce entre una pareja, ésta es obsequiada con el don de la fertilidad.

El muérdago no debe tocar el suelo desde que es cortado hasta que se elimina el última día de la temporada navideña, la Candelaria.
Según la tradición, el día 13 de Diciembre es cuando el muérdago ha de colocarse en la puerta.
El muérdago se debe regalar y colgar en la puerta de entrada de la casa, para atraer salud y buena suerte. Se puede dejar colgado durante todo el año como protección de la casa hasta que es sustituido al año siguiente.
Acabamos de recibir el muérdago de la suerte, así que ven a por uno, ¿a quién se lo vas a regalar?


sandra (magenta)