about me



Describirse a uno mismo es difícil,esto es una verdad como en templo.

Creo que en mi definición no pueden faltar las palabras, caótica, cabezota, entusiasta, impulsiva,soñadora y dramática. Un cóctel con muchos ingredientes, que si no se combinan en dosis exactas, puede tener un sabor agrio y/o desagradable (que si me pongo, también soy un rato desagradable)

Caótica he sido siempre, creo que es algo que difícilmente voy a poder cambiar en mi. Agendas, libretas, calendarios con grandes zonas para escribir, listas, notas y hasta una pizarra en la nevera. Y no hay manera.

Y listas claro que hago, pero también desordenadas y caóticas, si no, que se lo pregunten a magento cuando va a comprar, puede pasar tres veces por la frutería y veinte por los lácteos. Y respecto a las libretas... Si, son buenas para anotar cosas, pero son mejores para dibujar. (me estoy aplicando mucho con organizadores semanales y en hacer la lista de la compra por secciones)
Una cabecita loca llena de ideas desordenadas que necesita de vez en cuando parar, reflexionar y ordenar para que todo tenga sentido y las ideas sean viables y una realidad.

Cabezota, y un rato, y de los largos. Si se me pone una idea entre ceja y ceja, no se como, ni con quien, ni con que medios, pero lo haré. Y si creo firmemente en algo, lo defensaré hasta el infinito y más allá. (Aunque me dé cuenta en mitad de la discusión que no tengo razón)

Entusiasta. Todo me encanta, a priori todo me parece bueno, buenas ideas y buenas personas. El chasco de después, es otra cosa. 
Me entusiasma saber que he quedado para comer con amigos. Me entusiasma aun más ir de boda de alguien a quien aprecio y quiero con locura. 
Me entusiasma ver dibujitos cuquis, aunque puedan ser cutres, repipis, cursis y/o simples o (cómo disfruté en Tokyo, allí todo tenía cara)
Me entusiasma recibir buenas noticias, aunque no me afecten directamente a mi, si afectan a los que me rodean, me alegra cantidad.

Impulsiva. Este punto es un punto a mejorar. Si, la mayoría de los impulsos viene dados por un empujón de excesiva creatividad, y no me lo pienso. Si tengo pinturas, pinceles, el diseño claro y un montón de paredes aburridas en casa... No se hable más ¡¡¡a pintaaar!!!
Mis impulsos son buenos y malos. Los buenos, los que no traen consecuencias, me gustan mucho, los de consecuencias, un poco menos, y los que traen con ellos, varias catástrofes... Pues los odio bastante. Pero aquí vuelve el ser caótica. Que con los impulsos a veces no  cuadran demasiado bien, los engranajes no parecen ser los mismos.

Soy soñadora, y eso quiero seguir siéndolo por los siglos de los siglos. 
Me gusta imaginar mi futuro, sin marcarme fechas ni plazos ni nada por el estilo. 
Me gusta pensar como podría mejorar mi vida. Incluso plantearme dudas existenciales que a modo de sueño, encuentran su respuesta.

Ya ahora, la guinda del pastel... Soy dramática, mucho. Para lo que sea, soy capaz de montar un drama por la cosa más absurda. Como ir adrede a comprar guacamole y comprar todo menos lo que quería... Soy así (en estos casos la cabezonería también suma)

Y así soy yo. Con mis manías, como ordenar los libros por color de portada y lomo. Con mis defectos, los anteriormente citados, y con mis cosas pendientes. Como hablar fluido y bien en inglés. Compartir la vida con un fenómeno del inglés te hace ver que lo que tu creías que era "defenderse" es realmente chapurrear, y bastante mal, la verdad.

Me gustaría tener más tiempo para cocinar, así en plan delicatessen. Me gusta el vino, y la cerveza. Soy muy fan de los mojitos y del guacamole. Nos apasiona el sushi. 

Me gusta escuchar covers de canciones, son mucho más sentidas, transmiten más. De hecho creo que llevo tres meses con la misma lista de reproducción en la tienda, y no me canso.
Tengo que dedicar más tiempo a mi huerto urbano, (si, en la terraza de casa tengo mis verduritas). 

Y tengo que empezar a reflexionar en el "no tengo nada que ponerme" cada vez que abro el armario... Así evitar esa cara de ofuscación y ese suspiro desconsolado de magento al ver la que le viene encima... 
Que no tengo zapatos que combinen (el baño de nuestra habitación es todo un zapatero, eso si, compartido). Me falta una camiseta que tenga algún dibujo en rojo, necesito un vestido urgentemente para una boda... 
Y suma y sigue...

De la suma de estos defectos, aparecen las virtudes.  
Me gustan las cosas bien hechas, y hechas con el corazón. 
Por eso magenta como proyecto me gustó tanto. Estar en contacto con gente que crea maravillas, con los clientes que las compran, ayudar y aconsejar. 
Hacer que cada reto sea un objetivo a cumplir. Y buscar, no cansarme de buscar cosas bonitas para la tienda, buscando los mejores distribuidores y las mejores marcas.
Perderme por mercadillos, en talleres y en tiendas. 

Buscar inspiración en cada cosa que hago y veo

Después de la tienda física, viene la on-line, con el fin de ofreceros todos los productos que tenemos, enviarlos en la mayor brevedad posible y hacer que vuestros paquetes se conviertan en regalos. 
Nos gusta conocer vuestras historias e inquietudes. Si nos haces un pedido, lo podemos personalizar a tu gusto, y enviarlo dónde nos digas, sólo tienes que pedirlo.

El camino no va a ser de rosas, pero me he dado cuenta, que si no pisas las espinas y las miras detenidamente, tras ellas se esconce la belleza. 
El equilibrio de ir sobre una cuerda, pero tener la suficiente confianza que eso para tí, es coser y cantar.

Atent@s porqué...
¡¡el día 15 inauguramos la tienda on-line!!
¡Emoción máxima! 
y mucho trabajo para dejarla ¡perfecta!





¡gracias por ser parte de magenta!