5 puntos clave de los auton(t)omos

Las semanas que tienen muchas idas y venidas no me gustan. Han pasado los años y cada vez me gustan menos las montañas rusas... 
Pero vaya, nadie dijo que el camino sería fácil. Y aunque me avisaron de que esto de ser autónoma se llega a convertir en ser autontoma, nunca le dí más importancia. Simplemente es un comentario graciosillo, pensaba... 

¡Y una mierda! (Con perdón)

Somos tontos, pero tontos, TONTOS.



Empezamos:
1- pagamos por trabajar. 
Quiero que se entienda bien la afirmación.
Emprender trae muchos aplausos con sigo, "los emprendedores son la clave para remontar el país" cierto, siempre estamos pagando. Cada mes nuestra cuota de autónomo, alquiler, luz y agua ( que con suerte viene cada dos meses) y luego... El trimestre y el maldito modelo 115. 
Vamos a ver, ¿yo no pago religiosamente el alquiler al propietario? Pues creo que ahí debería quedarse, y no... Paga irpf, iva (y venía)
No digo que nos quiten la cuota y que se acabe aquello de pagar por trabajar (que no me importaría) pero una rebaja sustancial no estaría nada mal

2-somos inmortales. 
No puedes enfermar. Si te resfrías, por la cuenta que te trae, lleva un termo con agua calentita y empieza a beber infusiones mientras atiendes a tus clientes o haces un pedido. Y procura no tener nada 'gordo' que requiera una intervención, porqué como te toque cerrar, un mínimo de dos días (mejor que no sean más) no hace falta que te pidas la baja. Vas a perder el tiempo.
A partir del cuarto día de baja tendrás la suerte de llevarte nada más y nada menos que poco menos de 20€! Menuda baja para todo lo que pagamos.
Resumiendo: Si un autónomo tiene la desgracia de no haber nacido inmortal y tiene que cogerse una baja de una semana (7 días) empezará a cobrar a partir del cuarto, es decir, percibirá algo más de 50.
Igualmente pagará su cuota, su alquiler, su luz, su agua... Y con el añadido de que durante 7 días no ha dado servicio a sus clientes. Aunque posiblemente les habrá respondido a los e-mails, llamadas y whatsapps para disculparse por enfermar. 
Somos así, tontos por definición. Porqué nos gusta el trato directo, el tú a tú, mimar a clientes y proveedores, y nos apasiona buscar cosas nuevas y fuentes de inspiración. ¡Qué atrevidos!

3- no ingreso, pero pago.
Aquí ya, ¡lo flipas! Compras material nuevo, evitando tener demasiado stock, ya que es algo que no nos podemos permitir.
Te esfuerzas, campañas, ofertas, rebajas, y nada, hay meses, que nada. La cuesta de enero, por ejemplo (y de febrero y marzo) cada sector tiene sus meses de flaqueza, esos que te hacen temblar, literalmente.
Lo poco que te ha quedado del mes anterior, decides invertirlo, arriesgar y apuestas por 'x' productos. 
Buscas, miras y finalmente crees que 'eso' puede funcionar (emprendedores y adivinos además).
Pero ese mes o esa temporada, la gente no gasta, por el motivo que sea, no gasta. Y es que las cosas no están para tirar cohetes, vaya, ni para una de esas bombitas que estallan en el suelo.
No ingresas lo suficiente, pero asume los gastos igualmente, paga, paga y encima sonríe, ¿porqué? Estás haciendo tu sueño realidad, chata... Al menos trabajas. 
Si, trabajo, pero ¿a que precio?
Al precio de salir un fin de semana a una feria o algún market, renunciando a otros planes, y a muchas personas. Trabajando festivos y días de guardar si la campaña lo requiere. Y porqué no puedes permitirte el lujo de cerrar cuando todos están de fiesta. Por que hay que pagar, y por que si la campaña funciona, quedarse en casa es algo parecido al suicidio. Procura abrir tu negocio cuando la gente lo necesita, si no... Puede que no vuelvan por el miedo de encontrar la persiana bajada.

4- somos relistos.
 Aunque pueda parecer una contradicción, somos tontos y relistos. Las dos cosas.
 Debemos hacer de todo (excepto lo que no me gusta, por ahí no paso) tienes que saber que tono de azul son los zapatos para sacar el bolso con el azul exacto, evidentemente, los zapatos te los imaginas, porque jamás los verás.
 Sabemos todo, la farmacia que está de guardia, como funciona una web y que banco es el que cobra menos comisiones.
Vaya, que parece que pasemos nuestras horas de trabajo estudiando para resolver dudas... Igual ahí está la clave.

5-pese a todo, es satisfactorio.
 De verdad, lo es. Frases como:
 'he venido adrede porqué he visto que hacías un showroom'
'Es mejor de como lo imaginé'
'El regalo le encantó'
'Vengo en busca de algo, que no se lo que es, pero seguro que me ayudas a elegir bien'


Esto, no tiene precio. Esto te alimenta, te da fuerza para seguir avanzando, aunque nos estén ahogando con las dos manos, este tipo de cosas te hacen ver, que eres más fuerte y que antes o después te soltarás, saldrás a flote. Y aunque nadie te aplauda, ni te vitoree, ese día te darás cuenta de que tu vales, de que tu proyecto es mucho más que un negocio, y de que aunque los días rosas no siempre vienen, tendrás fuerza para comprar un montón de pinturas y empezar a colorear tus días.
Sí, la mayoría de la fuerza nos la contagian los clientes, sus sonrisas, su alegría. Esos clientes que están a caballo entre clientes y amigos. Esos  que hacen que un autónomo pueda vivir dignamente.
Señores de arriba, tomen ejemplo. Los que están sufriendo la crisis, son los que nos están ayudando, los que nos hacen crecer. Empecemos a crear las ganas de emprender, empezando por facilitar, que tampoco es tanto.

Otro día os contaré la odisea de contratar, ahora ya me he quejado bastante... Jejeje